Una mirada necesaria al proceso de enseñanza-aprendizaje de la literatura local en la Universidad.
Por: Diris Lagar Hernández y Lizmery Domínguez Rodríguez
Pocas veces se tiene la
oportunidad de leer un texto y saber que su escritor está tan cerca que podemos
verlo en la comunidad o invitarlo a espacios en los que nos imbrique más con
detalles que no declara, literalmente, en sus libros. En la mayoría de los
casos, esta gran posibilidad no se aprovecha lo suficiente, sobre todo desde el
ámbito escolar.
La casa de altos estudios
vueltabajera cuenta con la carrera Licenciatura en Educación Español-Literatura,
lo que deviene en una fortaleza trascendental que, aunque planifique
actividades extensionistas para promover la lectura literaria local, resulta
insuficiente, lo que resulta lamentable, pues el proceso de enseñanza-aprendizaje de la
literatura local en los estudiantes en formación, es de marcada pertinencia en
el contexto actual; de ahí que las autoras basan sus estudios en este devenido problema
social, que urge de aportes didácticos.
A no dudar, la Educación Superior en Cuba demanda
crecientes exigencias para la formación de un profesional comprometido con su
encargo social y que responda a las necesidades del medio que lo rodea, un
profesional capaz de enfrentar los continuos cambios y transformaciones sobre
la base de los principios del materialismo dialéctico e histórico, así como la
tradición ética heredada que permite relacionar la ciencia con la identidad.
El profesional de la educación que se forma en las
universidades cubanas responde al modelo pedagógico cubano, portador de sólidas
convicciones ideológicas, con pleno conocimiento sobre el papel que le
corresponde jugar en la formación de un hombre comprometido con su historia,
responsable, reflexivo, creador, con una amplia cultura científica y pedagógica
y con un alto desarrollo de habilidades profesionales, capaz de dar soluciones
creativas y novedosas.
La Educación Superior en Cuba tiene como misión la
formación de profesionales de la educación de perfil amplio, solucionar
problemas profesionales de manera innovadora y creativa y, por último,
perfeccionar las concepciones actuales del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Particularmente, la Universidad de Pinar del Río “Hermanos Saiz Montes de Oca” se encuentra inmersa en el perfeccionamiento de las concepciones actuales de la enseñanza y el aprendizaje de la literatura local, sobre todo en la carrera encargada de formar a los futuros profesores de lengua y literatura que en muchos casos devienen en promotores culturales, editores, correctores, escritores, comunicadores…, por el amplio alcance del perfil que tiene este egresado.
Entonces ¿por qué es necesaria la literatura local?
¿Por qué requiere de una nueva mirada? Partamos de que el estudiante, para su
formación profesional, necesita reconocer valores de su región o localidad,
aprender no solo a amarlos, sino a conservarlos y transmitirlos, por medio de su
labor educativa, en su trabajo docente, tanto en la práctica laboral de
pregrado como en su labor profesional una vez graduado; en ello, la adquisición
de conocimientos sobre el particular, así como el desarrollo de habilidades
profesionales para el trabajo en el aula con estos, es de suma importancia y lo
prepara para dar cumplimiento a la política cubana actual de vincular al
estudiante con la cultura del entorno, con los valores culturales de su
localidad, con los signos identitarios y establecer así las relaciones entre
escuela y comunidad.
Hasta el momento, se detectaron algunas fisuras en
el tratamiento que se le ofrece al proceso de enseñanza y aprendizaje de la
literatura local, por lo menos en la carrera antes mencionada:
- no se utilizan las relaciones de la literatura universal-latinoamericana-nacional y local, en función de la motivación de los profesores en formación.
En el contexto actual, las autoras pretenden contribuir
al perfeccionamiento de la enseñanza y el aprendizaje de la literatura local, en
la carrera Español-Literatura, de la Universidad de Pinar del Río, durante la
formación inicial, al fundamentar una estrategia didáctica de dicho proceso.
Desde esta estrategia, a criterio de las autoras, se garantiza una formación
más acabada de un profesional comprometido con su encargo social.
Bastaría entonces con rediseñar actividades
extensionistas que motiven, sobre todo a:
- la participación activa de estudiantes y docentes en actividades relacionadas con la literatura local en instituciones culturales del territorio (UNEAC, AHS, Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura “Hermanos Loynaz”, entre otros…);
- - la presencia sostenida de promotores culturales del
ámbito literario en espacios de la Universidad, realización de conversatorios
con escritores, ventas organizadas de sus libros;
- - la necesaria idea de aprovechar más el Festival
Universitario del Libro y la Literatura (FULL) en este sentido.
Urge, sin ánimos de exagerar, una mirada a lo que
hacemos hoy y que pudiéramos perfeccionar cuando de amor por la literatura
local se refiere. Solo así defendemos algo tan sublime como lo es la identidad.



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